San Sebastián, gastronómicamente la mejor ciudad de España

Hemos pasado las vacaciones en mi ciudad, San Sebastián. Hemos aprovechado para comer muy, muy bien y engordar unos cuantos kilos! Desde la cena en la sociedad Aizepe, de la que es socio mi sobrino Eduardo Laboa, hasta visitar los mejores restaurantes, y por supuesto, el de Juan Mari Arzak, del que soy amiga desde hace un montón de años y nos queremos mucho. Comí uno de los mejores txangurros que he probado en mi vida. Me sorprendió especialmente la puesta en escena del plato: un tablet digital mostraba escenas de olas rompientes y sobre éste se posaba un plato transparente con la comida. De esta forma el gusto, la vista de las imágenes y el oído del rumor del mar se mezclaban en una experiencia sinestésica. 

Otro must en las estancias en San Sebastián es la visita al Hotel du Palais, en Biarritz. Darte el baño en la piscina y comer el buffet que se sirve en la terraza.

Además, el tiempo acompañó! Un verano para recordar!!Image

COOL WEDDINGS

 

Desde hace unas décadas se ha puesto de moda que las celebraciones de las bodas se hagan con los asistentes sentados en mesa, y con asiento predeterminado en listas que los novios tardan semanas en elaborar, y que a veces les puede costar más de una discusión y disgustos. Sin embargo a veces se olvida que esta manera de celebrar la boda no es ni mucho menos la tradicional, y que en época de nuestros padres las fiestas eran cocktail de pie, en las que había más movimiento y libertad de acción entre los comensales.

Más económico y dinámico.
Por otro lado, y dado la que está cayendo, no estaría de más darle una oportunidad a la fiesta de cocktail, que en términos económicos significa cierto ahorro, que permite abrir posibilidades de decoración y presentación, ya que el que celebra no está presionado por un presupuesto tan alto, y la fiesta se puede convertir en una experiencia mucho más dinámica, divertida y flexible que una fiesta sentados. A mí, personalmente, me aburre sobremanera que me sienten en una mesa de la que no me puedo levantar en tres horas, dando conversación a los de alrededor. Cuánto mejor –sigue siendo mi opinión- estar de grupo en grupo, conversando con quien me apetece en cada momento. Y, en el momento que una se cansa de volar sobre los tacones, sentarse en una mesa a la sombra de un tilo del jardín…
Pensemos que para una fiesta de este tipo se pone un asiento por cada dos, o dos y media personas (dependiendo del carácter que esperemos en nuestros invitados)

El Cocktail
Muchas veces se cree que en un cocktail la gente queda menos contenta, porque el volumen de la comida es menor. Sin embargo, en un cocktail se puede comer tanto (o más) que teniendo el plato delante. En vez de dos o tres platos, pasarán por delante nuestro dieciséis o dieciocho diferentes bocados perfectamente equilibrados entre ellos y que disfrutaremos mucho más que una apuesta más cerrada como es la cena emplatada: Jamón de Jabugo, crema fría, brochetas, croquetas, hamburguesitas, pimientos rellenos. Y también pequeños platitos (auténtica mini-cocina) por ejemplo, de solomillo strogonoff, canelones de changurro, raviolis de foie, risotto, y muchas más posibilidades para los que necesitan una comida más contundente. Algunos también se atreven con el “show cookin”, es decir, puestos temáticos (oriental, arroces, cockteleros…) en los que se puede elegir y observar la preparación de las viandas.

Postre
Para el final tenemos varias posibilidades. La primera, evidente, seguir con el coktail, esta vez con pasteles, bombones, fruta, zumos. Otra opción puede ser montar un BUFETTE DE POSTRES, con tartas, como la Tatin de Manzanas, Vacherain de Frutos Rojos, Pastela de Crema y Almendras, Tarta Sacher de Chocolate, fruta… Por último, también suele gustar muchísimo “Coup de folie et sucreries”, una gran mesa repleta de pequeños dulces, como un bufette, pero con propuestas de mini repostería.

En definitiva, la opción del cocktail puede ser una buenísima solución para aquéllos que quieran experimentar, que estén abiertos a la innovación que este tipo de celebración permite, que prefieran ofrecer a sus invitados un ambiente más dinámico, y que, además, opten por una solución que puede ser más económica.